domingo, 18 de octubre de 2009

Pajarracas

Urraca.
Dícese del pájaro que tiene cerca de medio metro de largo y unos seis decímetros de envergadura, con pico y pies negruzcos, y plumaje blanco en el vientre y arranque de las alas, y negro con reflejos metálicos en el resto del cuerpo. Abunda en España, se domestica con facilidad, es vocinglero, remeda palabras y trozos cortos de música, y suele llevarse al nido objetos pequeños, sobre todo si son brillantes.
He ahí la definición del diccionario. Pésima por cierto.
(Me parece a mí que los insignes miembros de la RAE le encargaron ésta en particular a algún becario)
O sea, que te llamen urraca no es un halago precisamente. Lo que significa que mis nietas llevan algún tiempo insultándome en mi propia cara.
¿Y qué si, ahora que estoy encogiendo, mi gran nariz parece un pico?
¿Y qué si, dado que cada vez estoy más sorda, soy un poco vocinglera y hablo demasiado alto?
¿Y qué si, puesto que tengo mucho tiempo libre, me dedico a limpiar y recoger las cosas que se quedan fuera de su sitio –en especial si se trata de dinero– y me las meto al bolsillo y luego se me olvida comunicar a su dueña que están en mi poder?


¿Son esas razones suficientes para que mis nietas se dediquen a llamarme urraca?
Yo diría que no.
Pero peor para ellas.
Porque resulta que hubo una Urraca, con mayúscula, que fue reina de León y Castilla, y se casó con un tal Alfonso I, al que apodaban el batallador. Y aunque su marido era un cafre que se pasaba el día a la gresca, todas las peleas las ganaba ella.
Siempre es posible darle la vuelta a la tortilla, hijo. Como en ese refrán. ¿Cómo era? "Si la vida te da limones…" ¡Ah, ya me acuerdo! Si la vida te da limones, hazte unos mojitos y verás la adversidad de otra manera. Y si las cosas siguen estando muy negras, piensa que la cirrosis acabará contigo y con todos tus problemas.

6 comentarios:

Patricia Sutherland dijo...

Doña María:

Serás una hurraca -si lo dicen tus nietas, ellas sabrán-, pero en todo caso, una súper divertida ;-)

Lo que me puedo reír con tus posts...

Doña María dijo...

Querida Patricia,
ser una urraca divertida es siempre mejor que ser una urraca aburrida, estoy de acuerdo. Y me alegra saber que soy capaz de hacerte sonreír con mis lamentos, pero, por favor, no lo digas muy alto. Si mis nietas llegan a enterarse, en un santiamén me cambiarán el mote de urraca por el de payasa.
Un abrazo

Andrea dijo...

XD me encanta la última parte! yo que tu patentaba la frase que esta se hace famosa y la palmas con los litigios antes de ver un euro!

Doña María dijo...

Querida Andrea,
en estos momentos de mi vida no me interesa el dinero por una sencilla razón. Cuanto menos quede a mi muerte, menos llegará a manos de mis nietas. Sin embargo, me plantearé lo de patentar la frase por si me apetece utilizarla en mi epitafio.
Un abrazo

Dara Scully dijo...

Ay doña María, esta juventud es que ya no respeta nada.

pd: ¿te hacen unos mojitos?


un miau

Doña María dijo...

Querida Dara Scully,
gracias por el ofrecimiento, pero ahora tengo limitado el consumo de alcohol a un culín de vino tinto con las comidas. De lo contrario mis nietas podrían aprovecharse de mi embriaguez para hacerme firmar algún testamento que las beneficie.
Y eso no puede ser.
Un abrazo