lunes, 14 de diciembre de 2009

¿Fun, fun, fun o pum, pum, pum?

Sí, ya me he enterado.
Ha llegado la Navidad.
Me ha costado, hijo, no creas.
Sé que debería haberme dado cuenta antes. Sobre todo después de encontrar —por casualidad, no es que yo anduviera fisgoneando— una tableta de turrón de Suchard que estaba oculta en el fondo de un armario de la cocina, detrás de las lentejas (y de la que, tal vez, sólo queda el envoltorio).
Pero últimamente he andado un poco distraída (con el tema de la penitencia y la ristra de rosarios que he tenido que rezar). Y el indicio definitivo, lo que me ha hecho caer en la cuenta de que otra vez había llegado la pandemia navideña, ha sido un sonido estridente en el piso de arriba, como si una manada de elefantes huyera en estampida.
No, mi vecina no ha convertido su casa en un Belén viviente ambientado en la sabana africana.
La cuestión es que, como cada año, sus nietas han venido para pasar las fiestas.
Y si las mías son un dolor de muelas, las suyas son la encarnación del demonio.
Desde las nueve de la mañana hasta las once de la noche se pasan el día saltando, arrastrando sillas, lanzando cosas al suelo, derramando botes de canicas y corriendo como si las persiguiera el hombre del saco.
Mi nieta la empresaria dice que no debería quejarme. Dice que “sólo son niñas”.
Mentira. Son un instrumento de Dios para castigarme por mis pecados.
Ya no puedo ver la telenovela tranquila porque los ruidos que salen de esa casa son insoportables. Hasta he pensado llamar a los servicios sociales para que les hagan una visita porque su comportamiento no es normal. ¡Es que están asilvestradas!
Pero he encontrado una solución menos agresiva.
Ahora me siento en el sofá con una escoba al lado. Y cada vez que hacen ruido golpeo el techo con fuerza.
Lo bueno es que eso parece calmarlas y me da un respiro hasta su próximo ataque histérico. Lo malo es que he abierto un agujero en la escayola y mi hija se ha puesto hecha un basilisco y ha dicho que el arreglo saldrá de mi pensión.
Así que...
¡Odio a las nietas del prójimo y odio la Navidad!
(Va a ser verdad lo que dice mi nieta la licenciada. En estas fechas, y con la iluminación adecuada, me parezco bastante al Grinch)

11 comentarios:

Pilar Cabero dijo...

Ay, mi querida doña María, a ver si a estas alturas la vienen a visitar los espiritus de las Navidades.
(Entre nosotras,¿ha probado con un claxón de gas?)
Besitos

Dara Scully dijo...

Bueno, doña María, pero a usted el verde le sienta divinamente.

pd: así que se dedica a robar turrón, ¿eh pilluela?

miaugrande

jordim dijo...

la navidad es solo otra excusa para que la gente compre...

Nieves dijo...

Doña María, pues yo estoy con Pilar: mejor el claxon. Por lo menos, se ahorrará llamar para que reparen el techo. Claro que a estas alturas, el agujero ya está hecho. ¡Ese genio!

Un beso

Rafael Homar Ferragut dijo...

¿Qué ya es navidad? ¡No puede ser! Y yo que pensaba que ya habían pasado. Justo ahora que me he puesto a régimen. Bueno, habrá que ponerse a cantar villancicos. A mí me gustan mucho. Cuando empiezo no paro.

Feliz navidad, doña María.

ClavedeFa~ dijo...

Doña María, yo estoy con usted :)
Mis primas son iguales que las nietas de su vecina.

Víctor dijo...

No es maravillosa la Navidad? está plagada de nietos y nietas que no dejan en paz a una adorable ancianita, y que gritan y gritan y vuelven a gritar... (eso me suena a villancico)

Un abrazo, doña María!

Wouh. dijo...

Señora María estoy con usted, en pocos días más llegan mis sobrinos. Aunque los amo mucho, a veces los detesto demaciado.


cuídace mucho (:

Camaleona dijo...

Vaya, pues si resulta que después de todos los padresnuestros y rosarios, va dios y le envía a los demonietes de su vecina... es que el tema era aún más grave de lo que había contado...
¡¡Mi madre también guarda el turrón de suchard detrás de las lentejas!!

Víctor dijo...

Lo mío es como ese dicho, no? "Aunque la mona se vista de seda..."

actualice, señora María! quiero saber si ha optado ya por atar un cuchillo al palo con el que golpea el techo, para ver si así corta "accidentalmente" los piececitos de esas criaturas del Señor :)

noecrof dijo...

FELIZ NAVIDAD
os dejo un nuevo post para estas vacaciones!!!
gracias por comentar!!!
doña maria por fin la encontreeeeeeee

no gruña que parece un grembli