viernes, 18 de junio de 2010

Pena, penita, pena

Vamos a ver, hijo.
Ya sé que estamos en crisis y que las arcas del Reino están más vacías que una iglesia el primer día de rebajas. Ya sé que no hay dinero para derrochar en gastos superfluos, pero ¿no crees que el Gobierno debería enviar una copia del código penal a cada hogar de este país?
A una servidora le hubiera venido de fábula tener una a mano antes de poner en marcha su magnífico plan. Porque, al parecer, según no sé qué artículo del dichoso librito, no puedes subastar a tus nietas en eBay e irte de rositas.
Prrff.
Prrff.
(Ahora imagíname sacando la lengua y haciendo un gesto muy feo con la mano derecha).
¿Desde cuándo? En mis tiempos, si mi abuela hubiera decidido venderme en el extraperlo, como mucho la habrían acusado de intentar colar “gata por coneja”. ¿En qué clase de país vivimos, eh? ¿Qué tarado es el responsable de una ley que castiga a una pobre anciana por intentar librarse de la manada de hienas que tiene por nietas?
¡Me han tenido bajo arresto domiciliario durante un mes! Sin poder salir de casa. Sin derecho a llamar por teléfono. Sin posibilidad de comunicarme con el exterior. Y eso porque tengo 85 años y meter en la cárcel a alguien tan viejo se considera una crueldad.




Si me hubieran enviado al patíbulo me hubiera ido mejor. Resulta que, como no está una para hacer servicios a la comunidad, me han obligado a seguir una terapia de choque para recuperar el afecto hacia esas arpías.
Tratamiento (castigo) número 1: escribir 1000 veces “No volveré a subastar a mis nietas”.
Tratamiento (castigo) número 2: crear un collage con las fotos en las que aparecemos mis nietas y yo.
Tratamiento (castigo) número 3: tejer un jersey con la frase “Amo a mis nietas” escrita en el pecho. Y llevarlo. Todos los días.
Majaderos.
Hubiera preferido el electroshock. Pero, no obstante, reconozco que he aprendido la lección. Ya sabes, hijo: no odiarás a otros miembros de tu familia, cumplirás las leyes aunque desconozcas su existencia, no te dedicarás a la trata de blancas... y lo más importante: si quieres subastar a tus nietas y no ser arrestada en el intento, usarás el eBay de Dubái.

19 comentarios:

claudia dijo...

Querida doña María, sí que deben ser arpías sus nietas, pero ya se sabe: de tal palo, tal astilla.

Liz dijo...

Ay doña maria como lo siento! La verdad optaria por el castigo #2 le van bien las manualidades :D

Alís dijo...

Seguro que en Dubái las podría vender más fácilmente y a mejor precio...
Ya me parecía a mí que algo le había sucedido. Vaya conectándose al mundo poco a poco, que no tiene edad para emociones muy fuertes y el castigo que cumplió sin duda dejará mella.

Un beso

Julieta dijo...

jajaja! pero qué lásssstima... casi, casi!. Deje de utilizar estrategias marca Acme! Un beso :D

Butterflied dijo...

Qué post más enorme, dios mío. Me declaro fan de este blog desde YA.

Marisa dijo...

O en su defecto, Doña María, 'no lo publicará en internnette', pa que no la vuelvan a pillar...
Se la echaba de menos... No nos deje tanto tiempo sol@s... Deme el tf. de sus nietas que las voy a apañar!!!!!

Patricia Sutherland dijo...

Ya me parecía que algo serio debía estar ocurriendo para que usted estuviera tan silenciosa... Pero me alegro de ver que ha vuelto con la pluma bien afilada (y la ametralladora a punto)... Así me gusta, mujer, nada de dejarse intimidar :-)

Ah, me ha encantado el nuevo título listado bajo Torturas Literarias. Sin duda, lo es.

un completo gilipollas dijo...

Yo adopto a sus nietas.
A todas.
Siempre suyo
Un completo gilipollas

Víctor dijo...

A partir de septiembre, voy a tener que lidiar con el Código Penal y su contenido. Por ahora, ha mencionado usted el 6.1 del Código Civil: "el desconocimiento de la Ley no exime de su cumplimiento".

Lo sé, es muy molesto, pero, por tontos que parezcan y en el fondo sean, los de arriba tienen las espaldas protegidas contra abuelas buenas e inocentes como usted!

Un abrazo.

Nieves dijo...

Ya echaba yo de menos sus comentarios, Doña María. Claro que si estaba usted en arresto domiciliario,se comprende y la perdono.
Bueno, al menos ya está usted libre otra vez para regalarnos un rato de sonrisas.
Me alegro.

Besos

Mariette dijo...

Jajajajajajajajajajaja.


Perdón.

Doña María, no nos mienta. Ha estado usted con su amante cubano y ha decidido inventarse una historia extraña para engañarnos.

Já.


(Abrazos)

Victoria Rodríguez dijo...

¡Qué ideas tiene usted, doña María! Y a todo esto, no nos ha contado si al final alguien pujó por sus nietas antes de que la pillaran...

María José dijo...

qué pasa con sus nietas?
hasta la ley las defiende!!!
En qué mundo vivimos!!!! pobre doña...

fuerza!!! mire que con todos los castigos, dudo que le quede alguna mano buena para seguir escribiendo por acá!

Dara Scully dijo...

Ay doña María, si ya sabía yo que eso no podía traer nada bueno... De todas maneras, ¿recibió usted alguna oferta interesante?


un traguito
de zumo, para
que se le pase
el enfado

Iván R. dijo...

Vamos que visto lo visto, de lo de quedarme con alguna de ellas, nada de nada... :-( asco de vida !!!

Cris dijo...

Ay... La educación compensatoria está haciendo estragos, eh?
:)

Besitos!

Un paseante dijo...

Esa es la consecuencia de no haberles dado unos buenos sopapos a su tiempo: que se han convertido en escualos.

Fabiola dijo...

Ya ya ya.... aquello de "soy una vieja de 80 y pico años y tengo un blog" está un poco visto, no crees?? qué triste lo de tener que inventarse otra vida...

Y no me vengas con la gilipollez esa de "más triste debe ser la tuya si te dedicas a criticar la de los demás".

Butterflied dijo...

Ojalá mi abuela tuviera sus ganas, me viene teñida de pelirroja y le monto una fiesta. ¿Habrá algo más guay que una abuela moderna?

Gracias por el comentario y por seguirme, es todo un honor.