sábado, 21 de noviembre de 2009

De mayor quiero ser teatrera

Para Marco.
Resulta que mi nieta la licencia es una pirómana, hijo.
Pero no en el sentido habitual del término. No es que le guste convertir mi bote de laca para el pelo en un lanzallamas, ni que disfrute haciendo fogatas en su habitación con una cerilla, un poco de disolvente y los cuadernos donde escribo este blog.
Lo que pasa es que es adicta a las piras.
Lo que pasa es que le encanta gastar un montón de dinero apuntándose a cientos de cursos para luego faltar a clase a la menor oportunidad.
Lo que pasa es que obtiene placer quedándose en casa tirada en el sofá y viendo la tele cuando debería estar aprendiendo algo útil, para variar.
Reconozco que al menos la niña tiene talento para buscar excusas que justifiquen sus ausencias. En lo que llevamos de curso ha tenido la gripe A dos veces, ha sufrido horribles calambres menstruales en seis ocasiones, ha experimentado mareos y náuseas matutinas tres días seguidos (seguramente provocadas por un embarazo psicológico, porque como el padre no fuera el Espíritu Santo…) y ¡oh! mi favorita, la pobre se ha visto obligada a enterrar a su abuela, o sea una servidora, dos veces en el mismo mes (una que es dura de pelar y se ha apuntado a eso de la resurrección).
Mi hija se pone mala cada vez que la niña hace pira, pero a mí me encanta. Porque es realmente divertido verla poner cara de enferma y voz de moribunda.
-¿Me puedes hacer un zumo, abuelita? Es que no me encuentro bien.
Sí, claro. ¿Acaso tengo cara de exprimidor?
-Ah, ¿pero estás enferma? ¿Y qué te pasa?
-Que estoy resfriada.
Le pongo la mano en la frente y está más fría que mi primer cadáver.
-Estás ardiendo, hija. Vamos, vamos al baño. Hay que darte una ducha con agua helada para que te baje la fiebre.
-¡Que no, abuela! ¡Que no me quiero bañar!
-Que sí, hija, que sí. Y luego te metes a la cama y duermes un rato mientras yo te preparo algo que te va a quitar el resfriado en un santiamén.
-¡Abuela, que no! ¡Que estoy bien aquí viendo la tele! ¡Y no quiero ningún mejunje asqueroso!
-Calla, hija, calla, que estás delirando por la fiebre. Primero la ducha, luego la cama, y luego te doy unas friegas con Vicks VapoRub para abrir los pulmones...
-¡Ni de coña, que eso huele fatal!
-... y te corto unas cebollas para ponerte en la mesilla, que dicen en la tele que son buenas para los mocos y…
-¡Déjame, abuela! Olvídalo. Mira, ya me siento mucho mejor. ¿Sabes qué? Me voy clase.
Está claro, hijo. El alma teatrera la heredó de mí.

16 comentarios:

Liki dijo...

Jajajajajaja, qué bueno. Esta niña de verdad... Inventándose enfermedades para no ir a clase. En fin, tu método es efectivo, intentaré recordarlo cuando me toque a mí.

ClavedeFa~ dijo...

Jajajja, muy bien hecho, Doña María.
Y dígale a su nieta que la próxima vez se invente algo mejor que un simple resfriado que pueda curar usted.

Saludos de colores =)

Shay dijo...

Que estilo. Es lo que muchas suelen hacer pero tu nieta lo borda.

10000 besos!

Érika Gael dijo...

Las piras están bien.
Están bien las piras.

Sobre todo cuando, como todos sabemos, la licenciada ocupa ese nuevo tiempo libre en algo más productivo que ver la tele (respetos al máximo en ese aspecto a todos los televidentes, jaja).

Camaleona dijo...

Mi hijo pequeño lleva el mismo camino, de momento le duele la tripita cada vez que no quiere hacer algo. Así que probaré su método de refuerzo negativo... Por ejemplo le enchufaré un supositorio de algo o le daré un jarabe asqueroso (si me diera usted la receta del mejungue que su nieta no quería probar estaré agradecidísima).

Kiwi dijo...

La teatralidad no le sirve a una de nada si no funciona. Está claro que tu nieta heredó de tí esas habilidades, pero debe de ser que se le ovidó cojer la efectividad cuando se repartieron los genes, jajaja.

Genial.
Fresco.
Desenvuelto.

Yo quiero tener la misma lucided que tienes tú cuando sea mayor. Déjate de teatralidades.

Saludos!

Ana Iturgaiz dijo...

¡Diga que sí! Un buen jarabe a tiempo hace milagros.

Dara Scully dijo...

¡Ostras! A ver si mi compañera de piso es el alma gemela de tu nieta...

pd: me apunto lo de las friegas de vicks vaporub para el futuro, que una no sabe cómo le saldrán de pirómanos los hijos (o los nietos)

un
miau
grande

Marco dijo...

Es usted la mejor abuela que jamás conoceré (en el sentido literal de "jamás", desgraciadamente), sin duda. ¿Cómo consigue que me ría TANTÍSIMO con sus textos?

Muchísimas gracias por dedicarme el texto: la verdad es que ese talento creativo para las excusas es algo natural en todo alumno. Al menos, esa es mi teoría; puede ser que los adolescentes no seamos el ombligo del mundo y estemos más cerca de allí donde la espalda pierde su santo nombre.

Pensaré en ello, ¡ya le diré algo!

posdata: del corazón voy mal, mal, mal. Pero no importa, siempre hay más motivos para reír que para llorar, ¡sobre todo si uno va a ver películas tan cómicas como Luna Nueva! (se la recomiendo, nunca había visto una película tan sumamente ridícula)

KSKBL :') quise ser INFIEL, pero nunca DESLEAL dijo...

agua con azucar la mejoraria :D :D jaja q genial!! este blogg

Doña María dijo...

Vale, vale. Sólo diré una cosa más: todo lo que sé lo aprendí de mi abuela.
Un abrazo para todos

Julieta dijo...

Llego acá por Marco, "entrá en todos los blogs que me comentan, todos son geniales"... Bueno, este si que lo es!. Me encantó la entrada.

Marco dijo...

por favor, doña María, es ya miércoles y aún no sé nada nuevo de sus nietas y de usted, sobre todo.

Créame, ¡necesito reírme mucho! Espero con ganas su próxima actualización.

Veronique dijo...

a las nietas nos encanta escaquearnos a la mínima, siempre me saca una sonrisa leer su blog...
un abrazo!

Marco dijo...

Cada día me paso un par de veces por aquí, y no hay manera de que actualice.

No sea así, ¡me tiene usted inmerso en el aburrimiento más aburridoso del mundo!

Un abrazo, doña María.

VIH al cubo y con jeringuilla dijo...

Doña María, habría que verla haciendo teatrerías en sus tiempos.
Lo que me he podido reir.