Vamos a ver, hijo.
Ya sé que estamos en crisis y que las arcas del Reino están más vacías que una iglesia el primer día de rebajas. Ya sé que no hay dinero para derrochar en gastos superfluos, pero ¿no crees que el Gobierno debería enviar una copia del código penal a cada hogar de este país?
A una servidora le hubiera venido de fábula tener una a mano antes de poner en marcha su magnífico plan. Porque, al parecer, según no sé qué artículo del dichoso librito, no puedes subastar a tus nietas en eBay e irte de rositas.
Prrff.
Prrff.
(Ahora imagíname sacando la lengua y haciendo un gesto muy feo con la mano derecha).
¿Desde cuándo? En mis tiempos, si mi abuela hubiera decidido venderme en el extraperlo, como mucho la habrían acusado de intentar colar “gata por coneja”. ¿En qué clase de país vivimos, eh? ¿Qué tarado es el responsable de una ley que castiga a una pobre anciana por intentar librarse de la manada de hienas que tiene por nietas?
¡Me han tenido bajo arresto domiciliario durante un mes! Sin poder salir de casa. Sin derecho a llamar por teléfono. Sin posibilidad de comunicarme con el exterior. Y eso porque tengo 85 años y meter en la cárcel a alguien tan viejo se considera una crueldad.
Si me hubieran enviado al patíbulo me hubiera ido mejor. Resulta que, como no está una para hacer servicios a la comunidad, me han obligado a seguir una terapia de choque para recuperar el afecto hacia esas arpías.
Tratamiento (castigo) número 1: escribir 1000 veces “No volveré a subastar a mis nietas”. Tratamiento (castigo) número 2: crear un collage con las fotos en las que aparecemos mis nietas y yo.
Tratamiento (castigo) número 3: tejer un jersey con la frase “Amo a mis nietas” escrita en el pecho. Y llevarlo. Todos los días.
Majaderos.
Hubiera preferido el electroshock. Pero, no obstante, reconozco que he aprendido la lección. Ya sabes, hijo: no odiarás a otros miembros de tu familia, cumplirás las leyes aunque desconozcas su existencia, no te dedicarás a la trata de blancas... y lo más importante: si quieres subastar a tus nietas y no ser arrestada en el intento, usarás el eBay de Dubái.




